lunes, 30 de agosto de 2010

VIAJE

BÉLGICA-FRANCIA
_
Acabo de llegar de uno de los viajes más esencialmente surrealistas... con destinos tan sugerentes como Bruselas, Brujas y París. En el próximo post prometo narrar acontecimientos y mostrar fotografías cargadas de pura exterioridad así como de un enérgico azar objetivo. Sé que París desempeña un papel importante por cuanto el Grupo surrealista de París (Breton, Peret, Eluard...) investigaron en numerosas calles y reuniones en torno a las potencialidades poéticas dormidas del ser humano. Pero en mis derivas, callejeos y experimentaciones no reparé en ese aspecto más que por lo que tiene de anecdótico y por lo que ayuda a un mayor conocimiento de los textos que todos ellos nos dejaron. Por lo demás, el surrealismo está dentro de cada uno y debe ejercitarlo como si hubiera nacido en uno mismo ayer y no en el museo, ni en lo que huela a museo. Dicho esto, es inevitable pensar que por esas calles deambularon Breton y Nadja, por esas calles se inspiraron y desinspiraron Cesar Vallejo, Julio Cortazar o Louis Aragon, por esas calles dió sus últimos tragos un Gherasim Luca desalentado, antes de lanzarse al Sena desde el Pont Marie... Todo ese manantial de experiencias inaccesibles pero de las que tenemos conocimiento están ahí, aunque no conozcamos su forma exacta. Y también su energía.
Como todos sabéis, cuando se llega de un viaje es bueno reposar las experiencias y digerir lo deglutido. De modo que subiré alguno de los recorridos realizados, para nada relacionados con los monumentos típicos o esperables sino con las presencias, azares y subjetividades más desgarradoras. Para ir abriendo boca os dejo aquí dos de ellas; un busto que observa desde una casa de Brujas y un fantasma urbano de las aceras parisinas... Dos ejemplos de realidad, dentro y en la realidad.

VIAJE

BÉLGICA-FRANCIA
_
Acabo de llegar de uno de los viajes más esencialmente surrealistas... con destinos tan sugerentes como Bruselas, Brujas y París. En el próximo post prometo narrar acontecimientos y mostrar fotografías cargadas de pura exterioridad así como de un enérgico azar objetivo. Sé que París desempeña un papel importante por cuanto el Grupo surrealista de París (Breton, Peret, Eluard...) investigaron en numerosas calles y reuniones en torno a las potencialidades poéticas dormidas del ser humano. Pero en mis derivas, callejeos y experimentaciones no reparé en ese aspecto más que por lo que tiene de anecdótico y por lo que ayuda a un mayor conocimiento de los textos que todos ellos nos dejaron. Por lo demás, el surrealismo está dentro de cada uno y debe ejercitarlo como si hubiera nacido en uno mismo ayer y no en el museo, ni en lo que huela a museo. Dicho esto, es inevitable pensar que por esas calles deambularon Breton y Nadja, por esas calles se inspiraron y desinspiraron Cesar Vallejo, Julio Cortazar o Louis Aragon, por esas calles dió sus últimos tragos un Gherasim Luca desalentado, antes de lanzarse al Sena desde el Pont Marie... Todo ese manantial de experiencias inaccesibles pero de las que tenemos conocimiento están ahí, aunque no conozcamos su forma exacta. Y también su energía.
Como todos sabéis, cuando se llega de un viaje es bueno reposar las experiencias y digerir lo deglutido. De modo que subiré alguno de los recorridos realizados, para nada relacionados con los monumentos típicos o esperables sino con las presencias, azares y subjetividades más desgarradoras. Para ir abriendo boca os dejo aquí dos de ellas; un busto que observa desde una casa de Brujas y un fantasma urbano de las aceras parisinas... Dos ejemplos de realidad, dentro y en la realidad.